Miembros











Administrador (Mientras le dejemos).
Editor. Corrector

Adicto al látigo, siempre en busca de nuevos esclavos. Su habilidad literaria y ortográfica no pasa de primaria, pero se rodea de un staff altamente cualificado.

En el fondo, todos le queremos. Aunque él a nosotros no.

Frase favorita: Tsk Tsk



















Corrector Jefe. Traductor. Devora las almas de los novatos.

Con la cerveza en una mano, un bolígrafo rojo en la otra, las cejas fruncidas y una sonrisa malévola. Esa es la postura favorita de Dani cuando está corrigiendo (O cuando está evaluando a un nuevo corrector).

Color favorito: El Rojo.

Alimento preferido: Las ilusiones de los traductores.

Aficiones: Corregir a Adam.

Bebida favorita: La cerveza.

Frases más usadas: “Luego me lo mandas para que lo corrija”, “Esto está mal”, “Voy a por una cerveza” o “Puto Weed”.

























Traductor Veterano. Multiusos. Administrador Web

Adicto al trabajo, es capaz de traducir 25 horas al día. Hace milagros con las versiones inglesas hechas con los pies. Incluso empieza a apañarse con el coreano.

Cuando se aburre, crea imágenes de calaveras y esqueletos. Posiblemente sean autorretratos.

















Traductora en las sombras
Dicen que traduce mejor y más rápido que nadie, aunque mantiene su identidad en secreto. No te extrañes si la ves un día con una capa y un antifaz.

La primera chica del staff. Su plan es hacer un harem de hombres.

















Traductor Junior
Debido a problemas técnicos (Adam no le pasa el sueldo) le pide wifi al vecino del quinto, momento en que traduce 12 páginas de golpe.

El resto del día se lo pasa jugando con un amigo coreano... que es quien realmente traduce las partes complicadas.
















Limpiador Todopoderoso
Hace cosas que nadie entiende... quizás sea primo de Calimero. Sin su goma de borrar, todo serían caracteres coreanos, de esos que todo el mundo aprende en preescolar.

Candidato idóneo el día que se haga un golpe de estado.

















Corrector junior
Es joven, es impulsivo y le falta por aprender. Adicto a los libros que no se pueden levantar con una sola mano.

Su mayor cualidad: sabe arreglar las patadas de los traductores... casi todas las veces.